Al igual que en muchos otros problemas diarios deberíamos comenzar por dirigirnos a la teoría física para poder comprender mejor que significa el “equilibrio”:
El equilibrio es el estado de reposo de un cuerpo.
Muchas veces nos confundimos entre lo que es Estática y lo que es Dinámica, por eso antes de empezar con el estudio del equilibrio de cuerpos es necesario diferenciar entre dichas ramas de la Mecánica.
La Estática estudia el equilibrio de los cuerpos, es decir, aquellos cuerpos que se encuentran tanto en reposo como en movimiento con velocidad constante; mientras que la Dinámica estudia los cuerpos acelerados, aunque se puede establecer el equilibrio dinámico mediante la introducción de las fuerzas de inercia.
Todos los cuerpos en reposo tienden a seguir en reposo.
Todos los cuerpos en movimiento tienden a seguir moviéndose, pero con movimiento rectilíneo y uniforme.
Como nos explica Enrique Rojas, catedrático de Psiquiatría en Madrid y autor del libro Adiós Depresión:
“La palabra equilibrio significa armonía, estabilidad, madurez; en una palabra, ir consiguiendo un cierto estado de plenitud, de buena conjunción entre los distintos ingredientes que se hospedan dentro de nuestra forma de ser.
Todo equilibrio humano es siempre algo inestable. Se va accediendo a él a través de un crecimiento paulatino, secuencial, sucesivo.
Hay grados de equilibrio. Y, además, debo subrayar que es un concepto dinámico: no es algo a lo que uno llega y se instala allí y ya de por vida reside en ese espacio psicológico.
No se trata de algo estático, sino que está en movimiento.
Dicho de otro modo, los avatares de la vida, las mil y una cosas que nos pueden suceder en tan distintos planos, nos cambian, modifican, alteran y nos sacan de la pista.”
De los párrafos anteriores podemos rescatar las bases para el trabajo diario de búsqueda del equilibrio personal:
”Todos los cuerpos en movimiento tienden a seguir moviéndose, pero con movimiento rectilíneo y uniforme”
“Todo equilibrio humano es siempre algo inestable.”
“El equilibrio humano es un concepto dinámico”
Si partimos de la base de que como seres humanos nos somos estáticos sino dinámicos y que en algún momento de nuestras vidas por razones internas o externas decidimos aplicar algún tipo de fuerza externa para cambiar la dirección o velocidad de nuestro andar por la vida (romper la inercia) , deberíamos entonces cuidar que esas fuerzas no sean tan grandes que cambien o destruyan el “ser “inicial que somos.
Cuando un vehículo entra en una curva, los pasajeros son empujados hacia afuera, pues sus cuerpos tienden a seguir en la dirección que traían; incluso el auto mismo se inclina, y si se toma la curva a excesiva velocidad, se produce el vuelco, lo que muestra la tendencia del auto a seguir en línea recta.
Es justamente el “vuelco” lo que debemos evitar para lograr el equilibrio personal.
Todo proceso de cambio necesita aplicar nuevas fuerzas en nosotros mismos para romper la inercia , sin embargo, el “arte” de aplicarlas en su justa medida es aquello que nos hará diferentes y nos mantendrá en equilibrio personal.
Como ejemplo final tomemos el caso del transbordador espacial (Columbia,Atlantis,Discovery,etc):
La fuerza aplicada en el despegue, capaz de romper la fuerza de gravedad y salir de la atmósfera representa la utilización del 82% del combustible del transbordador. Una vez superada la atmósfera y fuera de la gravedad de la tierra el transbordador sigue en movimiento pero en gravedad cero y con un consumo de combustible muchísimo menor al inicial. Se encuentra en equilibrio dinámico!




