Este mes de marzo, se cumplen ya 10 años de mi “vuelta” a la ciudad de Buenos Aires. Por allá en el año 2000 yo vivía en Caracas y la llegada de un “militar” al poder , casi desconocido para el mundo llamado “Chávez” recordaba a mi familia lo terrible de los años que estarían por llegar a Venezuela recordando la dictadura militar Argentina. Sin mucho más análisis partí a Buenos Aires.
Como todos los cambios que afrontamos, el camino ha sido de idas y vueltas, pero “ha sido”, eso es lo importante, se concretó, estoy en Buenos Aires luego de 10 años.
“Buenos Aires se ve tan susceptible…Ese destino de furia es…Lo que en sus caras persiste” se oye en el estribillo del tema de Soda Stereo del año 1988 que me inspiró al título del blog de hoy.
Hoy, lamentablemente percibo a un Buenos aires que se ha convertido en “la ciudad de la furia”, y no lo digo principalmente por la gran inseguridad que se vive a diario donde 2/3 de las personas (no hogares) forman parte de las estadísticas (su servidor incluido), lo digo porque convivir en sociedad se ha vuelto muy difícil.
El estado de furia, paranoia, y depresión que ronda a los porteños en general se ha vuelto peligroso.
Por definición, en Wikipedia encontramos que, la “furia”, también llamada “Ira” es una emoción.
Los efectos físicos de la ira incluyen aumento del ritmo cardiaco, presión sanguínea y niveles de adrenalina y noradrenalina.
“Algunos ven la ira como parte de la respuesta cerebral de atacar o huir a una amenaza o daño percibidos”
Me pregunto entonces, cuál ha sido la amenaza que nos ha llenado a los porteños (ciudadanos de Buenos Aires) de tanta ira o furia a través de todos estos años?
Sin duda desde un abuelo hasta un adolescente responderán con cara arrugada y mal tono que han sido los políticos quienes “se han robado todo”!.
La respuesta para mi es clara, contundente, y comparto sin duda gran parte de su contenido. Sin embargo, pienso en gente que ha logrado mantener una actitud positiva clave durante momentos o situaciones extremadamente hostiles como, guerras, el mismo holocausto con sus nefastos campos de concentración, o en regiones tan olvidadas como los países más pobres del Africa.
Son, para mi, una actitud positiva frente a la adversidad, el respeto por nuestros pares y la solidaridad hacia terceros, las que van a definir el día a día de nuestras sociedades y por ende de nuestras vidas.
Evidentemente como ciudadanos comunes hay poco que podamos hacer para cambiar directamente decisiones económicas, sociales o políticas en el día a día . Sin embargo, tenemos 2 armas muy importantes aún para lograr nuestro mejor sociedad: El voto y nuestra actitud al salir a la calle todos los días.
No veamos al que se cruza en nuestro camino, en el ascensor, o en una fila de banco, como un enemigo , es nuestro aliado. Un simple “buenos días” con una sonrisa seguramente cambiará la percepción del momento de esa persona y si eso se replicara en todas y cada una de las situaciones de convivencia que tenemos a diario en las grandes ciudades definitivamente podríamos lograr un cambio en la calidad de vida , aún cuando los factores externos sigan presionando.
Seguramente muchas personas que vivan en otras ciudades que no sea Buenos Aires y estén leyendo se sientan identificadas también, es para ellos también entonces , y recordemos que la suma de personas y sus acciones hacen las sociedades y la suma de éstas últimas hacen al mundo.
Buenos días y feliz domingo!
















